La hortensia está inspirada en dos mujeres.
No musas.
No referencias.
Mujeres que moldearon mi manera de ver el mundo.
Mi madre es tranquila.
Tímida en el sentido que te hace observar más de lo que hablas.
Precisa. Atenta. Una eterna fanática de las flores.
Crecí viéndola cuidar las hortensias: ajustando la luz, cortando los tallos y notando pequeños cambios que otros pasarían por alto.
De ella aprendí la atención al detalle.
La importancia de la suavidad.
La belleza de la moderación.
La hortensia transmite calma
Mi tía Pecas es luz.
Ella es la energía en la habitación.
La risa.
El rayo de sol que todo lo cambia.
De ella aprendí que la feminidad puede ser alegre.
Que la elegancia no tiene por qué ser seria.
Ese estilo puede transmitir optimismo.
La hortensia lleva su luz.

