Antes del bordado, existía el papel.
Cada hortensia comenzó como una acuarela pintada a mano: capas suaves de azul y verde que lentamente iban construyendo forma y movimiento.
Lo que comenzó como pigmento más tarde se convertiría en hilo sobre lino.
Las hortensias no fueron diseñadas digitalmente.
Fueron pintados a mano.
La acuarela permite la imperfección.
Los bordes se difuminan. Los colores se mezclan.
Esa suavidad se volvió esencial para la colección Hydrangea: un proceso de moda lento donde el arte guía la prenda.
Una vez finalizada la acuarela, se pasó del papel al lino.
El lino natural fue seleccionado por su carácter mediterráneo: transpirable, texturizado y atemporal.
Fabricada en Barcelona, cada prenda lleva la transición del arte a la artesanía.
Lo que comenzó en un pequeño estudio se convirtió en parte de un proceso más grande moldeado por mujeres, telas y paciencia.

